AMALIA EN BUSCA DE LA FELICIDAD
Amalia era una niña muy feliz había nacido en un hogar que ante todo era basado en la unidad, la fidelidad y el verdadero amor, estaba compuesto por el padre, la madre y tres hermosos hijos; aunque hubiesen sido cuatro de no haber sido porque la muerte separo de ellos a otra hermosa niña tan solo unos pocos días después de su nacimiento.
Amalia era la mayor y luego seguían dos hombrecitos que como tal completaban este hermoso cuadro familiar, la armonía que allí se respiraba era algo realmente maravilloso pero el infortunio jamás permite que la alegría reine en los corazones por completo, sobrevino a la familia una verdadera calamidad y cuando la niña contaba los doce años de existencia falleció la madre de una complicada enfermedad, el padre inmediatamente quedo sumido en una profunda tristeza y con la promesa que hizo a sus tres pequeños de que jamás les volvería a imponer otra progenitora siguió su crianza en solitario, en verdad no volvió a casarse y en soledad se dedico en cuerpo y alma a la formación de sus hijos.
Pero hay seres humanos que por más que vivan y aun por mas que luchen porque su destino cambie no lo consiguen; Amalia llegó a al flor de la juventud y se enamoro de un joven que contaba más o menos su misma edad, era un bello romance lleno de ternura, amor y sobre todo muchos sueños por realizar en conjunto; fue así como pronto y luego de muchas salidas a pasear Amalia recibió una noticia que la hizo muy feliz en unos pocos meses iba a ser madre; con gran gozo recibió la noticia e inmediatamente fue a dar el anuncio a su amado; todo era alegría y gozo ambos esperaban con gran alborozo la llegada del pequeño, pero al cabo de algunos meses, Armando que así se llamaba el enamorado de nuestra protagonista se arrepintió de su compromiso le abandono y se marcho muy lejos sin dar ninguna explicación.
Amalia no volvió a verlo se dedico a la educación de su hijo a darle amor por los dos y también las cosas materiales, sufrió muchísimo, el pequeño padeció muchas enfermedades durante sus primeros años más exactamente tres pero con el sufrimiento también se acompañaron cortas alegrías; uno de sus hermanas llevo a casa a un compañero de trabajo quien apenas fue presentado con Amalia quedo prendado de su belleza y sobrevino el enamoramiento o el encantamiento de dos personas que se amaron desde el primer momento; promesas, visitas, salidas y un compromiso de matrimonio que los llevo al poco tiempo al altar.
La felicidad es muy complicada de encontrar y más para Amalia que en su matrimonio la única alegría que tuvo fueron seis hermosos hijos, porque los golpes tanto físicos como psicológicos que sufrió durante casi trece años de convivencia con Augusto fueron verdaderos años de dolor, pobreza, tristeza y angustias.
No es que Augusto fuese una persona mala, el tenia un verdadero trauma desde niño fue abandonado por sus padres y quedo a cargo de sus hermanas, años de humillaciones, una infancia llena de abandono, tristeza y dolor fue lo que le produjo ese tipo de consecuencias neuronales que luego le causaron la muerte a muy temprana edad más o menos a los cuarenta años dejando siete hijos y una viuda y digo siete hijos porque el hijo mayor de Amalia llego a quererlo como un verdadero padre, en la pobreza; pero la unión y el amor los hicieron salir adelante llegaron a ser hombres de bien a concebir familias admiradas por su honorabilidad y respeto.
Hoy en día Amalia tiene casi 80 años vive con uno de sus hijos sus nietos la quieren, admiran y respetan reconociendo siempre su valor, constancia y firmeza como madre; tal vez ahora ha encontrado la felicidad esa felicidad que la vida le negó por tanto tiempo.
Por Luz Marina Quintero Medina

Manos Unidas dijo
El titulo es acorde con la historia, esta relacionado con la vida real, es coherente aunque falta algunos signos de puntuaciòn. Es una historia que llama la atenciòn.
25 Abril 2009 | 04:01 PM